El regreso de Diego
Fuente: Tyc Sports
Diego Armando Maradona volvió a una Copa del Mundo después de 16 años, pero esta vez desde el banco de suplentes. Su última aparición había sido en Estados Unidos 1994, cuando fue suspendido tras dar positivo en un control antidopaje luego del partido ante Nigeria por la fase de grupos. Aquella sanción de la FIFA —que incluyó una multa de 20.000 francos suizos y 15 meses de inactividad— marcó el final de su carrera con la camiseta argentina. El 25 de junio de 1994 quedó grabado como el último día en que el “Pelusa” vistió la celeste y blanca dentro del campo.
Sin embargo, el fútbol da revancha, y el “10” iba a tener la suya. Maradona reemplazó a Alfio Basile como director técnico en octubre del 2008 y asumió con la responsabilidad de llevar a la selección a la próxima cita mundialista. El camino para llegar a Sudáfrica se le hizo muy cuesta arriba. En su debut por eliminatorias venció a Venezuela por 4 a 0, pero días más tarde, la selección iba a sufrir una de las mayores goleadas en la historia: perdió 6 a 1 ante Bolivia en La Paz. Tras esa paliza histórica, no iban a caer buenos resultados ya que fue derrotado en partidos claves frente a Brasil, Paraguay y Ecuador. Finalmente, en la última doble fecha de las Eliminatorias, Argentina debía ganar para depender de sí mismo, y así fue. El primer partido fue ante Perú en el Monumental. El encuentro se dio en un marco de lluvia y de suspenso, porque más allá de que la albiceleste abrió rápido el marcador tras un derechazo de Gonzalo Higuain, la Blanquirroja logró poner en tablas el marcador luego de un cabezazo de Hernán Rengifo. Por suerte en el tiempo adicionado, y cuando parecía que Argentina no iba al Mundial, apareció Palermo, "el hombre de los milagros", quien empujó la pelota en el área chica y desató la locura en Núñez. Luego de esa “épica”, el sueño de estar en la cita mundialista, cada vez estaba más cerca. Pero para ello, la selección debía viajar a Uruguay con la obligación de llevarse los tres puntos. Faltando cinco minutos para el final, Mario Bolatti anotó el único tanto del partido que llevó a Argentina a tierras africanas.
La selección llegó al Mundial con algunas ausencias en la lista de convocados. Maradona decidió no citar a jugadores como Ezequiel Lavezzi, Fabricio Coloccini o Javier Zanetti, pero sí llevar a Gabriel Arce, quien en ese momento militaba en Colón de Santa Fe.
El primer partido de la albiceleste en la fase de grupos fue contra Nigeria. ¿Lo curioso? Diego se enfrentaba a la misma selección, a la cual había jugado su último partido con Argentina. Ese día, el marcador se abrió rápidamente luego de un cabezazo de Gabriel Heinze. La diferencia pudo ser mayor, pero el arquero africano, Vincent Enyeama, fue la figura del encuentro. Para asegurar su clasificación a la siguiente ronda, el equipo dirigido por Maradona debía vencer a Corea del Sur. Lo hizo y de forma contundente. Argentina aplastó a los asiáticos por 4 a 1 con tres goles de Higuain y uno en contra de Park Chu-Young. Para los coreanos descontó Lee Chung-Yong. El último encuentro correspondiente al grupo B, fue ante Grecia, en donde Diego decidió darles descanso a algunos jugadores. Cuando faltaban 15 minutos para el cierre, apareció Martin Demichelis para abrir el marcador. Minutos más tarde, Martin Palermo ingresó al terreno de juego e impuso el 2 a 0 final. El “Titán” se daba el gusto de debutar y convertir en una cita mundialista. "Entré por Diego Milito y sucedió esa jugada. Messi gambetea, patea, el arquero da rebote y me deja a mí la pelota para definir de derecha, que me la das 10 veces más y la tiro afuera. Pero es ese destino mío, que busco similitud en otros jugadores y no encuentro", describió el goleador.
Como es habitual en la historia de los mundiales, la selección se enfrentaba a México en los octavos de final. Por suerte no fue un trámite complejo: la selección logró imponerse 3 a 1 con dos goles de Carlos Tevez y otro de Higuain. El gol de los mexicanos fue convertido por Javier Hernández.
Parece anécdota, pero es real. Argentina al igual que en Alemania 2006, se enfrentaba a Alemania en los cuartos de final. "No nos comamos el chamuyo de Alemania", fue la frase de Diego en la previa al partido contra los germanos. Más allá de la confianza del entrenador argentino, la selección recibió un golpazo ante los europeos: cayó por 4 a 0 con un doblete de Miroslav Klose -máximo goleador de la historia de los mundiales (15), uno de Thomas Müller y otro de Arne Friedrich. Aquel encuentro marcó el final del ciclo de Maradona como entrenador de la selección. En total, dirigió 25 partidos, con 18 victorias y 7 derrotas.
Por Nicolás Lucas Fernández

Comentarios
Publicar un comentario